Yo

 



YO 

Pensar en mí misma es difícil. No hace mucho que en verdad empiezo a conocerme, a saber, lo que me gusta hacer, lo que me gusta sentir, lo que detesto de mí, lo que me hace feliz e infeliz a la vez, lo que quiero en un fututo y lo que añoro del pasado. Hace poco que empecé a descubrirme por lo que soy, descubrirme como mujer, como estudiante, como hija y sobre todo como persona. Soy muy perfeccionista, me encanta tener las cosas bajo control y saber que esperar del futuro, pero al mismo tiempo soy muy emocional, puedo reírme y llorar por cualquier tipo de estupideces. Suelo ser muy alegre e intento ver lo positivo de cualquier situación, pero también me estreso fácilmente y eso me hace más sensible y capaz de explotar como un volcán activo lleno de emociones cuando le tiran una pequeña piedra.  

Si tuviera que compararme con algo, seria con el cielo; me encanta ver su magnificencia a diario, y saber el impacto que puede a llegar a tener en la vida de las personas. Un día oscuro puede bajarte el ánimo, llenarte de frio y hacerte querer quedarte en casa todo el día, pero eso depende de la persona, hay personas que prefieren un día lluvioso y frio para estar en casa porque eso es lo que los hace felices y que se conforman con los días soleados. Yo en cambio prefiero estos días, los soleados en los que puedo salir a la calle a tomar un paseo por el parque o hacer cualquier tipo de actividades al aire libre. Lo importante es saber que a pesar de ser bipolar, extraña, loca, curiosa y cualquier otro tipo de adjetivo que encaje conmigo, me gusta saber que estoy rodeada por personas que me aceptan tal como soy, un hermoso día azul; soleado, sin nubes, y con una leve brisa, y también un día oscuro, frio y lluvioso perfecto para quedarse en casa.  

Sé que me encanta leer, soy de esas personas capaces de devorarse un libro en un día, pero también soy de esas personas rumberas que les encanta la fiesta, y la verdad, es que me fascina tener una vida social, compartir con mis amigas y reírnos toda la tarde, o simplemente estar en una fiesta y bailar por horas y horas con cualquier tipo de música a todo volumen en el que toque gritar al oído para poder tener la más minúscula conversación. Me encanta quedarme en mi casa viendo televisión todo el día y disfruto mucho estar sola, en silencio, esos momentos en los que lo único que se oye es el latido de mi corazón. Siento que el silencio es algo sagrado que pocas personas saben disfrutar, y afortunadamente soy una de ellas, por eso no suelo escuchar música a menos de que esté acompañada o de un excelente humor. Y al principio dije que pensar en mi es difícil, porque nunca lo había hecho de esta manera, contarle a alguien lo que me gusta y lo que no, algunas de las cosas con las que me asimilo, o simplemente describirme a fondo, pero a medida que fui avanzando, me di cuenta de que en realidad me conozco más de lo que creería y no me parece que media página sea suficiente para describirme. Con todos mis defectos y con todas mis virtudes no creo que no sería capaz de ser otra persona, y me alegra ser quien soy. 

 

Por: María José Gómez 

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