La idealización, una enfermedad terminal

 ¿Les ha pasado que han idealizado tanto a una persona que comienzan a obsesionarse? 

O ¿Les ha pasado que han idealizado tanto a una persona que después de conocerla se dan cuenta que no es lo que esperaban? 


O tal vez, ¿Les ha pasado que han idealizado tanto a una persona, que llegan a ser su pareja afectiva?


Esas fueron las preguntas que consulté a 50 personas de nuestra promoción, 30 respondieron que efectivamente habían generado una obsesión por esa persona, otros mostraban un sentimiento de decepción al conocerla, mientras que los últimos 5, ¡Solamente 5! confirmaron que habían sido su pareja afectiva.


Hoy les vengo a hablar sobre el amor en adolescentes, más bien, la idealización amorosa, un tema que nos afecta a todos, pero nuestro entorno lo ha normalizado tanto que no somos conscientes de esto. Pero, ya les explicaré por qué termina siendo un problema para los individuos y la sociedad. 


Para comprender mi punto, es importante una definición formal de lo que significa idealizar a alguien. Según el Centro de Salud Alianza, este término se refiere a enaltecer una idea sobre un individuo vinculado a una fantasía, la cual busca engrandecerlo más allá de sus características reales. Mejor dicho, sería la idea de imaginar a alguien como algo perfecto, ignorando sus defectos y sus cualidades, tanto las físicas y las que van más allá de lo superficial. ¿me hago entender? 


Ya con este concepto claro, podemos empezar a hablar un poco sobre cómo nos afecta desde lo científico. Resulta que, cuando tú te enamoras, el proceso bioquímico que pasa en el cerebro es uno super parecido al que ocurre en el de una adicción. Estoy segura de que a muchos nos ha pasado, que cuando empezamos a sentir cosas por alguien, nos sentimos ansiosos de estar con esa persona, perdemos la concentración en muchos momentos, perdemos horas de sueño, siempre buscamos hacer contacto visual, llamar su atención, y de hecho en los casos más críticos, nos podemos volver dependientes emocionalmente de esa persona.


Y ustedes se preguntarán, ¿cómo esto afecta nuestro cerebro, si son comportamientos normales de enamoramiento? Repito, estos comportamientos impulsivos se han normalizado de forma masiva, para que nosotros pensemos que es algo cotidiano, cuando en verdad nos hace comportarnos como adictos.


Ya revisamos como nos afecta desde la ciencia, ahora ubiquémonos en el campo de la cultura, estas normalizaciones afectan aspectos como la crianza, la nacionalidad, las relaciones familiares, entornos políticos, los cuales influyen mucho al realizar elecciones amorosas. Por ejemplo, en una relación de padres donde demuestran amor al frente sus hijos, los hijos probablemente en un futuro serán de esas personas que son muy afectivas en la relación. O, si uno ha sido criado desde las recompensas, como si lavas la losa, vas a poder ir a la fiesta, o si tiendes la cama, te voy a comprar el juego que me pediste, en el futuro, uno probablemente en el amor espere algo a cambio.  


Otro ejemplo, es con base en estudio publicado en 2016 por la revista Academy Psychology in Russia, donde se demuestra que la nacionalidad influye mucho en la perspectiva que las personas tienen sobre el amor. Particularmente, las personas en Russia tienen una visión sobre el amor como sentimiento de sufrimiento y sacrificio, mientras que los sudamericanos hablamos más sobre uno honesto, moral y familiar.


Sin embargo, esto no ha sido así siempre, de hecho, en los tiempos de la Antigua Grecia, el famoso filosofo Platón consideraba que la idealización no era el máximo resultado del amor, de hecho, consideraba que había niveles más allá que el de un amor platónico, como la belleza en el conocimiento, la personalidad, la verdad.  


Ahora, lo que está pasando hoy en día, es que la idealización se estanca solo en la belleza física, porque considera el conocer a alguien como inalcanzable o difícil. ¡Y no es culpa de nosotros! Solo que la estandarización actual, esa normalización que tanto he mencionado nos crea una pesadez por intentar construir algo “serio” con alguien. Por eso, es que muchos de nosotros no prosperamos del verdadero propósito de amar, o ni llegamos a encontrarlo, aun estando en una “relación” con alguien. 


Así que este es nuestro momento, para hacer ese esfuerzo que la sociedad nos arrebató, para lograr construir relaciones más allá de lo superficial, para cambiar nuestra perspectiva sobre el significado del amor. 


O ¿Queremos quedarnos con esta ignorancia por el resto de nuestras vidas y seguir viviendo en lo plástico del amor? 


¿En verdad vamos a dejar que las futuras generaciones, piensen del amor como algo solamente físico y visual? 


O, vamos a intentar tomar consciencia sobre este virus de la idealización, ¿y vamos a ponerle un fin? 

Y si eso queda muy difícil, pues ya queda en ustedes seguir viviendo bajo la ignorancia de un amor incompleto. 


Gracias 

 

 

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