Curvas irreales

 






Curvas Irreales 

 

Triángulos ¿Cómo es posible que mediante perfectos triángulos de simetría surjan enormes curvas irreales? En la vida hay muchos triángulos que arropan a las personas a lo largo de su existencia en esta tierra. La juventud, la adultez y la vejez. Ese es uno de los triángulos más grandes de la vida. No todos los seres humanos logran completar su triángulo de la vida. Algunos no logran vivirlo, pues, muchos mueren antes de lograr avanzar a la siguiente esquina del triángulo. Otros, en cambio, se quedan atrapados en una sola etapa y no logran salir de ahí.  

 

La juventud llega de repente, llena del sentimiento de aventura, de locura, de explorar el mundo que es nuevo para nosotros. Queremos hacer todo lo que se nos ocurra, no pensamos en las consecuencias porque no importan, lo único que importa es la felicidad de ese preciso momento. Somos muy egoístas, pues solo nos importa nuestro propio bien, y nuestra propia felicidad, no importa si las acciones que tomamos tienen consecuencias en otras personas. Muchas veces los jóvenes desean nada más que ser adultos de una vez por todas. Quieren crecer para saber que se siente poder tener toda la autoridad sin consecuencias, lo que no saben en realidad, es que los adultos si tienen consecuencias, pero son completamente diferentes a las consecuencias que suelen tener los jóvenes.  

 

Luego llega la adultez, donde se supone que ya somos lo suficientemente maduros para empezar una vida, un trabajo, una relación, una familia. Es donde toda decisión que se tome va a afectar el futuro, y va a afectar a las personas que nos rodean. Es cuando nos llenamos de madurez para pensar bien en las cosas antes de ejecutarlas, sabiendo a la perfección si nos afectaran en un futuro positiva o negativamente. Es una enorme ironía, pues, en esta etapa es cuando deseamos poder ser jóvenes de nuevo y así poder hacer lo que sea sin preocupaciones del futuro. Es aquí cuando dejamos de ser egoístas, y empezamos a pensar en los otros, en la vida de los demás, en su seguridad y en su cuidado. 

 

Finalmente, llega la vejez, en donde todo lo que se vivió en una corta vida es reflejado en los profundos recuerdos de la mente ya vieja y olvidadiza. En la etapa final, se piensa y se recuerda los eventos del pasado, la manera en la cual cada acción tomada afectó el rumbo de la vida. Es aquí donde se llega a la sabiduría, lograr saber que hacer en base a las experiencias pasadas y donde se debe compartir los mejores consejos llenos de esta sabiduría. Estos consejos van siempre al mismo lugar; a la juventud. Empezando de nuevo este ciclo infinito de vida.  

 

De juventud a adultez, de adultez a vejez, de vejez a juventud y de juventud a adultez nuevamente. Es un ciclo triangular infinito, y de igual manera que la ilusión óptica, va creando curvas inexplicables. Los triángulos abordan todos los aspectos posibles de la vida, de la muerte, y de lo desconocido. La juventud, la adultez y la vejez. El presente, el futuro y el pasado. La diversión, la madurez y la sabiduría. Todos los triángulos que afectan la vida están escondidos más allá de la superficie, hay que analizarlos con cuidado para poder reconocerlos, pues no suelen ser visibles. Hay miles de millones de triángulos diarios, mensuales y anuales, pero decirlos todos en una simple página es infinitamente inverosímil. 

Así que, ¿Cómo es que todo se logra conectar creando curvas irreales? La respuesta es sencilla, Triángulos. 

 

Por: María José Gómez 

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